En esta vida cada persona es un mundo, los hay que cuando sonríen es porque verdaderamente están contentos, que cuando lloran es porque una pena les ahoga el alma y si están cabreados es porque alguien les a amargado la existencia y así lo manifiestan. Estas personas son autenticas porque su cara refleja su estado de ánimo, no saben disimular, hacen lo que sienten,dicen lo que piensan y se comportan tal y como su estado de ánimo se encuentre.
Esta clase de personas son por regla general malos actores, no saben disimular y eso de cara a esta sociedad en la que vivimos está mal visto, a mi me gustaría ser como un payaso de circo que aunque este roto por el dolor cuando sale a la pista lo hace para hacer reír a la concurrencia, pero claro estas personas son profesionales y actores y por lo tanto viven de ello.
Los demás, los que no sabemos disimular, los que nos comportamos en cada momento tal y como demanda nuestro estado de ánimo, en general somos muy malos actores y esta condición en la sociedad en la que nos a tocao vivir no se ve con buenos ojos, porque a nadie realmente le importa si estas triste, contento o simplemente cabreado, así es de hipócrita esta sociedad y contra corriente no se puede nadar, simplemente te adaptas al medio o sucumbes, aunque esto sea muy fácil decirlo y realmente difícil hacerlo.
A mi me gustaría ser como el payaso, poner siempre cara de alegría aunque por dentro me este comiendo la pena, el dolor o simplemente el cabreo, pero si yo fuera así seria un profesional de la comedia, pero como muchas veces se cita aquello tan manido del termino medio, ya me conformaría ser un aficionado en el arte de la hipocresía.
Pero esto es una quimera porque cada persona es como es y como yo digo de donde no hay no se puede sacar y aunque sea nadar a contracorriente no hay cosa mejor que mostrarse con naturalidad, con autenticidad, mostrando siempre a los demás tu verdadero estado de ánimo y al que no le guste esta actitud pues para eso están los colores.
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