Ya llevamos más de treinta años de democracia, tiempo suficiente como para conocer a unos y a otros y la verdad es que algunos se les ha visto demasiado el plumero, me refiero al partido socialista obrero español, en la primera legislatura de Felipe González fueron muchos los Españoles que depositaron sus ilusiones en el partido yo entre ellos, aunque el Presidente del Gobierno tenía carisma como gobernante, también es cierto que estaba rodeado de una serie de mangantes, como al final se demostró dando con los huesos en la cárcel algún que otro ministro, así como algún que otro director general y si no fueron más a la cárcel se tuvo que deber a algún milagro, o que alguien corto lo que pudo ser un escándalo monumental.
Ahora estamos en otra legislatura socialista y puede que de estos no vallan ninguno a la cárcel por chorizos, estos en todo caso irían por tontos, menudo cacao tienen entre ellos, por lo menos se podían poner de acuerdo y hacer las cosas como Dios manda y de esta forma nos podrían ir mejor las cosas a todos, pero de donde no hay no se puede sacar y lo peor de todo es que al final de la legislatura si no antes, dejaran a España en un buen atolladero y es que los socialistas con sus contradicciones no están capacitados para gobernar, lo primero que deberían hacer es poner en orden sus ideas y llevarlas a la práctica pero esto es harina de otro costal, y así nos encontramos con un gobierno que va dando traspiés como un borracho sin rumbo fijo, o como un equipo de futbol en el que todos sus jugadores juegan por su cuenta sin obedecer a una táctica de equipo, de esta forma no solo no ganaremos ningún partido, si no que terminaremos perdiendo categoría.
Estas son las cosas que tiene la democracia, cualquier partido puede gobernar si gana las elecciones o mediante alianzas con otros partidos, afines a las mismas ideas o no , la cuestión es gobernar y es que los políticos lo que menos tienen es estomago, pueden hacer cualquier cosa con tal que les reporte algún beneficio político o económico, que casos se han dado y si no que se lo pregunten a los compañeros de Felipe González, que se pensaron que el dinero que había en la caja era suyo y estos de hoy en día yo creo que piensan que las cosas de todos los españoles están ahí para su uso personal.
En fin, el problema no son las mentiras del socialismo, si no de las personas que todavía piensan que son la salvación de la humanidad, cuando es una política totalmente trasnochada y caduca, porque no se puede pensar en socialista y vivir como terratenientes, esta es la gran estafa de una política de clases, pero de que clases, de la obrera no, hay que ser coherentes con la ideas y llevarlas a la práctica, es decir practicar las ideas uno mismo, pero una cosa es predicar y otra dar trigo.
¡Viva España libre! (pero de socialistas.)