28 julio, 2009
Cuando el Calor Aprieta
19 julio, 2009
La Puta Hormona
Este mundo va camino de una degeneración total y si no a los hechos me remito, ya no te puedes fiar de una mujer como tampoco de un hombre y es que hoy en día hay demasiadas lesbianas y geys o lo que es lo mismo, tortilleras y maricones y esto no es normal, porque una persona que nazca con las hormonas cambiadas vale, pero de estos no hay tantos, la mayoría son viciosos que pescan en río revuelto y lo peor de todo es que se sienten orgullosos y yo me pregunto, de que.
A mí nunca se me ha ocurrido decir que me sienta orgulloso de ser hombre, en todo caso me puedo sentir orgulloso de las cosas que haya podido hacer en esta vida como hombre, de esas cosas si se puede sentir uno completamente satisfecho.
Cuando Dios creo el mundo, creo primero al hombre y enseguida se dio cuenta que necesitaba una mujer, porque la única forma natural de procrear es de la unión de un hombre y una mujer y por lo tanto la única manera de formar un matrimonio, lo demás son gaitas y mariconadas.
Yo siempre e sostenido que el progreso y la tecnología solo trae hambre, pero aparte de eso también esta contribuyendo a que se altere los parámetros para los que fueron concebidos el hombre y la mujer, hoy día para que una hembra se quede preñada ya no le hace falta la presencia física del hombre, basta solo con su semilla, pero yo me pregunto ¿esta alteración de lo natural es el progreso? o solamente la puerta de enlace de cualquier tropelía.
Hoy en día con las técnicas de laboratorio se pueden hacer diabluras, pero llegara el día que cualquier mujer se pueda quedar preñada a la carta, basta con solicitar lo que desee y pague por ello, llegado este día que papel le tocara a hombre, ¿hacerse pajas como loco y vender el semen como si de una producción lechera se tratara?, llegados a este extremo seria un triste destino el del hombre que no cataría hembra con lo buenas que están ¡coño!
Esperemos que estas predicciones galácticas tarden en llegar por el buen funcionamiento del matrimonio, de la familia y de la función natural que tanto al hombre como la mujer le fueron asignados para la procreación de la especie humana y es que lo natural siempre es bueno y en este caso doblemente bueno.
14 julio, 2009
Una Playa con Bellas Vistas
Que todas las playas no son iguales es algo de una evidencia total, unas tienen la arena blanca, otras la tienen dorada y otras la tienen negra y como no podía ser menos alguna son simplemente de piedra, pero todas tienen algo en común que las hacen ser iguales, que todas tienen una línea de playa (arena) y el mar al fondo hasta perderse en el horizonte.
Pero lo que las hace diferente a una de otras son sus gentes, que con su colorido, su alegría y ganas de vivir dan vida a algo que se limita a agua, arena, sol y chiringuitos.
En la playa te puedes encontrar personajes de todo tipo, desde la señora entrada en años que expone sus michelines al sol sin ningún pudor o de señores que para verles el bañador hay que mirarlos por detrás porque por delante se lo tapa la barriga. Pero lo que da espectacularidad son los cuerpos esculturales y los bikinis minimalistas, desde mi punto de vista como hombre que soy, esto sí que es una alegría para la vista y un gozo para el cerebro del hombre.
Y que podemos decir de la variedad, los hay para todos los gustos, unos sentados, otros de costado y los que mas, unos boca arriba y otros boca abajo, pero todos con un mismo objetivo, que no es otro que hacer que esos cuerpos cincelados por Miguel Ángel y expuestos a la acción del astro rey, muy poquito a poco como se hacen las cositas bien hechas, vayan cogiendo esa tonalidad lo más cercana posible al color del ébano y a la suavidad del mármol de carrara, para disfrute de todos los mortales en particular del hombre y como diría una persona, que lo que se han de comer los gusanos, que lo disfruten los humanos.
Por eso a mí me gustan las playas con bellas vistas, pero no en el horizonte sino en la propia arena que es donde están sus verdaderos protagonistas, los que verdaderamente le dan vida con su colorido y su alegría y porque no decirlo, con esos cuerpos que rozan lo divino y que son la alegría de la playa y el deleite de la vista y como estamos en España, al que no le guste esto, que veranee en la montaña.